Me parece curioso que nos separen, además de las cosas que sí importan, otras como la memoria: olvidar un número telefónico, la decisión de eliminar un registro. Qué curioso cómo cosas tan pequeñas —cosas asequibles y que fueron cotidianas— terminan por disolvernos en la vida del otro.
La palabra ombligo lleva una "ache", muda, indolora, incorrecta.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario