[17/07/2026, 03:07 p. m.] Marcio: Ni fuiste importante
[17/07/2026, 03:09 p. m.] Marcio: Nada, mejor así
[17/07/2026, 03:07 p. m.] Marcio: Ni fuiste importante
[17/07/2026, 03:09 p. m.] Marcio: Nada, mejor así
Hola ciruela:
A los amantes se les escribe de noche;
no en el desayuno,
ni en la junta del trabajo,
no en la reunión familiar,
ni antes de dormir.
A los amantes se les escribe a mordidas,
con hambre,
con el olor de la presa que sangra,
con la venganza sanguinaria del amor que consume,
del amor que no es amor y es deseo.
El deseo insostenible que se vuelve frágil rayo de sol,
una llama que no alcanza a ser volcán.
Pido a las estrellas el desencuentro.
Me parece curioso que nos separen, además de las cosas que sí importan, otras como la memoria: olvidar un número telefónico, la decisión de eliminar un registro. Qué curioso cómo cosas tan pequeñas —cosas asequibles y que fueron cotidianas— terminan por disolvernos en la vida del otro.
La palabra ombligo lleva una "ache", muda, indolora, incorrecta.
Para leer escuchando L’amour à la plage de Suarez, Alice on the roof
Vine a la tintorería, a la de siempre, ese edificio pequeño sobre Tecnológico que recibe el sol de la tarde y que ilumina, incómodamente, todo el recibidor de color naranja. Caminé abatida después de un lunes lentísimo.

El deseo es la luz que entra por tu ventana,
que se instala en tus párpados mientras duermes.
El deseo es la sábana que recorre tu cuerpo:
tus hombros,
tus muslos.
El deseo se tiñe de naranja en otoño,
y se precipita en el vacío de tus adioses.
En la silla, tu ropa del día pasado;
tu valor y tu alegría,
la bocanada de aire que te falta
y los días que ya no fueron.
Sé que piensas que hablo de ti
cuando te miras desnudo frente al espejo,
pero todo habla de mí misma.
Sabes que todo se trata de mí:
tu herida en la espalda,
el aire que te falta,
los días que no volverán.
Y, sin embargo,
no sabes que todo se trata de ti
cuando me miro desnuda frente al espejo:
este ridículo agujero en el pecho,
la luz que me atraviesa,
que me lastima,
que me adormece.
Todo trata de ti.
No hay piedad en esta lejanía,
cimentada en el poder de los adioses,
en las voces que rehuyen,
en las eternidades impuestas.
Imagino las manos que ahora te tocan,
y los ojos que ahora te aman,
todos los besos que nunca serán míos.
Te fuiste como se van las grandes cosas,
cuando dejan de serlo:
entre el bullicio del día,
en la cotidianidad de los lunes.
Lo que hiciste hoy en el trabajo y tus pesares, no me los dirás,
Tus pendientes de mañana, los medicamentos que estás tomando y cuántos días de tratamiento te indicó tu médico.
Las nimiedades de tu día, lo que comiste, tu llamada con David, tu mejor amigo, el pastel de cumpleaños del trabajo... tampoco me contarás esto.
De las vacunas de tus perros, tus nuevos instrumentos y los libros que compraste para tu trabajo... nada, no; nada.
Te detuviste en el tiempo desde hace siete años, y jamás te descongelarás, ya sabes, el eterno invierno.
La cotidianidad se desvanece, eres eco, tus tenis negros, tus playeras horribles, tu humor tan simple, todo es eco
Marie,
Como siempre, te escribo a modo de confidente, y de queja, por supuesto. Esta vez, el acabose, instagram eliminó mi preciado perfil, he llevado mi duelo entre montañas de aburridas tareas de dibujo técnico y estimulantes análisis de riesgo de la caótica industria en la que trabajo.
Odio todo esto.
Te quiere
Mich 🩷
[25/12/2024, 8:39 p. m.] Michelle 💖: Me gusta la gente que escribe con acentos y las comas donde deben ir. Mi película favorita es Nacho Libre, me choca la navidad y mi fruta fav es la aceituna
[25/12/2024, 9:17 p. m.] Michelle 💖: No puedo hacer nada, el amor que sentía por ti ha muerto
Tal vez un día deje de extrañarte
Tal vez un día deje de llorarte
Quizás el dios del desencuentro se apiade de mis cristales de sal
No lo sé
Quizás se me acaben los suspiros y me dejen de salir tantas mariposas
Quizás entre tanto llorar el mar se me termine
Quizás la serenidad llegue algún día a estas olas que hoy golpean con odio los peñascos de la imposibilidad
Tú has perdido algunas horas
Yo he perdido el aire
Tú tienes fastidio
Yo tengo que sobrevivir
Las horas dulces, las pocas, las he pagado con mi último aliento
¿Qué me quieres?
Tú te incorporas a tu rutina
Yo espero poder respirar
Espero poder vivir
Para leerse con un poco de cinismo y escuchando "Revista de gimnasia" de Dënver
Quiero hablarte
Conocerte un poco
Hasta que todas tus puertas se abran
Sé que tienes campos verdes
Arroyos
Cielos despejados
Quiero conocerte un poco
Tus tormentas
Y el lodo que me ensuciará por tus caminos
Quiero hablarte
Explorar tus emociones
Juguetear con tus ideas
Tocar tus pensamientos
Y huir
Un poco como diablo marino
Un poco como ninfa de aire
Quiero hablarte
Hasta saber que la geoda no tiene nada en su interior
De tanto verte
De tanto ahondarte
Supe que no eras tú
Jamás te rompería
Pero tampoco quiere conservarte
Recomendación de lectura: leer sin prejuicios, con botas vaqueras y escuchando "La belle affaire" de Clio.
La vida es insoportable, viniste a destruir las mañanas, las tardes y las noches
[21/10/23] Mch: No te imaginas el dolor de imaginarte con alguien más
[21/10/23] Mch: El terror y el dolor de esa certeza
[21/10/23] Mch: No tienes idea del dolor que llevo dentro, del dolor que me desborda
[21/10/23] Mch: Sin ti el amor no existe
Recomendación de lectura: escuchando Aline de Therapie TAXI, en volumen bajito
Toda la dignidad, la mía, adolescida por una ola de vulgar aguamarina, sosa y bañada por la intimidad de una noche deliciosa.
El el centro del mar, te encuentras tú, recuerdo fugaz y adormecido, inalcanzable, impenetrable e infinito.
Los milenios descansan en tu frente, justo a lado de la soberbia y la altanería.
De nuevo, como con Narciso, los cabellos (esta vez dorados) son adornados con los olivos más ridículos y crueles.
Sé que estoy jugando con fuego, mañana por la mañana no podré soportar las quemaduras y las cenizas tampoco
Afrodita, Diana, Atenea, les pido, que esta noche y siempre, me pertenezca.
Cariño, tengo 5% de batería, declárame tu amor o muere.
¡Qué frío!, bueno no, ¡qué calor!, bueno ambos, mis dedos gordos de los pies se sienten fríos pero el cabello suelto me hace sentir calor…
¡Y
qué tedio, también!, lunes de tedio, a puntito de cerrar el año y todos corriendo
en lo laboral y en lo personal, ya empiezan a hablar de las compras de fin de
año y de los objetivos que tenían que cumplir, y quién sabe si lo
hagan, realmente no me causan tedio los temas por sí mismos, pero me faltó como
una hora de sueño y mi atención y paciencia son muy chiquitas.
En
la reunión con todo el equipo de logística, me cuesta tantísimo trabajo seguir
el hilo, pero no estoy muy segura de que todo sea mi culpa, creo
que también tiene que ver que más que un hilo, estamos viendo una maraña con una
voz nasal y plana de sermón, y bueno, mi cerebro estructura la reunión como un
puñado de hashtags #mercancía #CadenaDeSuministro
#traslado #PuertoDeRecepción, y aún peor, los más genéricos; y todavía me
faltan seis horas para salir, perdón, tres horas, si un litro de agua tibia
y un espresso cortado no hacen magia, me voy a poner a llorar, aquí mismo.
Me
siento muy triste, creo que es porque hoy está nublado, ¿o estoy cansada?, más
bien, es eso, no estoy realmente triste, estoy cansada y el cansancio me pone
triste y mejor pongo atención porque me van a preguntar mis comentarios y no me
he inventado nada.
Recomendación: para leer escuchando Malibu de Miley Cyrus, o escucharla al final.
Hay cosas que siempre van a... lastimarte, los pedazos más pequeños que sobrevivieron, escondidos, de la copa de vidrio que rompiste ayer en la noche, el sol de la una de la tarde que te da en la cara y permanecer tanto tiempo solo durante el vuelo, evitando adentrarte en recuerdos basura.
Hay cosas que siempre van a lastimarte, una calle muy específica, una fecha que la memoria se niega a dejar ir, el personaje de un libro o un apodo cariñoso que sobrevive al paso de los años, aunque te resistas.
Algunas otras cosas sabes que deben dejar de lastimarte, el recuerdo de su perfume, su nuca tibia, todas las "es" en su nombre, la que se pronuncia, y se materializa, vistosa a los ojos de todos y asequible a la lengua y el sonido; y la otra, una fuerza escondida, un recuerdo inmutable, el tesoro que permanece oculto a plena luz del sol, la delicia prometida para los valientes.
Hay cosas que siempre vas a reprocharte... y que no logras pronunciar más, porque ya no se puede más, porque después de que el agua se ha llevado todo el desastre de la tormenta, no se puede decir más.
Las cosas que ya no fueron, los desayunos juntos, las palabras, los cariños que no podrán ser jamás.
Admirar los colores en su totalidad y ver juntos cómo se tuesta el paisaje con el Apolo de invierno, todo lo que no podrá ser jamás.